Miremos donde miremos, en Haras Santa María la naturaleza está siempre al alcance de nuestros ojos. En cualquier zona del barrio hay vistas amplias de las tierras altas y nobles, que conservan una arboleda heredada con ejemplares de más de 60 años. Los suelos fértiles son receptivos para una diversidad de plantas ornamentales y variedades de césped.
Cedros, robles, arces, palmeras y araucarias conviven con un diseño paisajístico moderno, que preserva la forma original del campo. En Haras Santa María abundan las áreas verdes para usos recreativos y la cancha de golf está integrada a los barrios, lo que le da al paisaje una composición natural única.